Desde que se anunció que la película animada "Buscando a Nemo" tendría una especie de secuela o spin off centrado en el personaje de Dory, se creó mucha expectativa; ya que como personaje secundario había gustado mucho al público de todas las edades. Es así, que a a partir, de ese éxito, surgió la idea de hacer "Buscando a Dory".
He de confesar que no tenía muchas expectativas. En mi opinión, las películas más recientes de Pixar se me han hecho muy simples, sin las emociones profundas de las primeras. Además, Dory fue creada para ser un personaje secundario y, generalmente, es difícil desarrollarlo en una trama como protagonista. Sin embargo, fui con toda la actitud de disfrutar la historia.
Puedo decir con seguridad que "Buscando a Dory" es una película entretenida, buena para pasar un rato agradable y nada más. La historia inicia en un flashback para plantear el origen de la pez cirujano azul, para después cruzar ambas historias y determinarla en un tiempo preciso. La anécdota: Dory quiere reencontrarse con sus padres que olvidó, debido al síndrome de pérdida de memoria a corto plazo que padece.
El uso del flash back fue excesivo y en varias ocasiones rompían la tensión establecida y aportaban poca o nula información para que la trama avance. Además, los saturaron de elementos sentimentales que cayeron en lo chantajista para conmover a la audiencia. Demasiados diálogos repetitivos de superación personal para la protagonistas con el lema: "Tú puedes", y eso hasta el final.
El personaje de Nemo totalmente deslucido, reducido a ser el encargado de recodarle en todo momento a Marlin, que por su culpa Dory se había ido. Además, el mal carácter del padre cayó en un exceso. Los chistes sobre la condición de Dory, es decir, sus olvidos, ya los habíamos visto en la primera parte y no causó risa en la audiencia.
El personaje más rescatable fue el pulpo Hank, aunque tenía más superpoderes que Spiderman y por momentos se hacia absurdo. Además de que nunca nos explicaron el transfondo del personaje. Lo mismo pasó con varios de los personajes secundarios nuevos, como la tiburón ballena, que nunca entendimos como es que conocía a Dory, claro esforzándonos podíamos suponerlo, pero no debería ser así.
Así transcurrió toda la película. Un abuso de los chistes de personajes con discapacidades y demasiados diálogos en donde se decía lo mismo una y otra vez. Llena de falsos suspensos, acciones absurdas, que anunciaban un final que parecía no llegar y que después de tanto esperar se resuelve de la forma más sencilla; al que se llega con las emociones desgastadas y un poco desesperado.
Quizá en una perspectiva de un niño sea una muy buena película, pero Pixar nos tenía acostumbrado a algo más, nos transportaba, nos hacía sentir sin importar la edad, pero por desgracia no fue el caso de "Buscando a Dory". Sólo espero que no hagan una película que se llame "Buscando a Marlin", porque es un personaje tan desagradable, que estoy seguro que nadie lo buscará.

Me encanta su Blog! Ya disfrutaba mucho de sus pláticas en el salón de clase y cuando tuvo que irse creí que no las tendría de nuevo pero me gusta que esté retomándolo y espero encontrar muchas cosas que sean gratas para mí. Un saludo muy cordial!
ResponderEliminarMuchas gracias. Tomaré en cuenta todas las aportaciones para darle voz. Saludos.
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